
Últimamente, ¿no tienes esa sensación? Esa en que te falta algo. Alguien te está metiendo la mano en la cartera tan alegremente, mientras tú andas a lo tuyo. ¿Qué cada vez que pasas por caja todo cuesta mucho más?
Lo sabes, lo sufres a diario, los precios están disparatados, todo está subiendo sin saber qué pasa y hasta cuándo. La sensación que tienes y esa duda que no se te quita de la cabeza es así: hay una fiesta en la que unos pocos se están divirtiendo y otros la estamos pagando.
Encima a ti, a todos nosotros, nos la llevan años colando. Nos dicen que vivir aquí es lo que tiene, «es lo que hay», que las cosas cuestan más, que la distancia (aquí no es el olvido), pues hay que pagarla, que vivimos en el paraíso y claro, ese paraíso tiene que pagarlo alguien.
SIEMPRE los mismos, nosotros los canarios.
Todo el rato con la misma cantinela, nos la hemos creído y la hemos hecho nuestra. Que si el transporte, que si la aduana, que si el AIEM. ¡Ay el AIEM! Miles de términos que en realidad funcionan como un paraguas para hacer de la nuestra, la cesta de la compra más cara del país.
La lejanía, los barcos, escasez de industria y el tiempo son siempre las excusas para cargarnos a los canarios con unos precios insostenibles, cuando nuestro puerto bate récords y es uno de los puntos neurálgicos del movimiento de mercancías a nivel mundial. Nos llevan años mintiendo: las mercancías no hay que traerlas para nosotros, la mayoría ya pasa por aquí por su propio interés hacia otros sitios. Canarias siempre ha estado de paso para las grandes rutas comerciales. Por eso hemos hecho nuestras, marcas holandesas, italianas, irlandesas o griegas.
No te sorprende que nunca se hable del papel que tiene el turismo en los precios de la cesta de la compra. Ese gran mantra, auténtico generador de empleo y riqueza en Canarias, la gallina de los huevos de oro canaria, y que algunos utilizan de palanca para poder maximizar sus beneficios, pero a costa de la gran mayoría de nosotros. Mientras la mayoría vamos con el agua al cuello y haciendo malabares cada vez que vamos al supermercado, unos pocos están cambiando, delante de nuestras narices, su BMW por un Porsche Cayenne.
Tenemos turistas, nómadas digitales (y no tan nómadas), segundas residencias del norte de Europa hasta comunidades monoparlantes arraigadas en nuestros barrios. Todos con una economía saneada, unas pensiones y unos sueldos del primer mundo. Más dinero que la gran mayoría de los canarios. Esta mezcla está provocando en Canarias una desigualdad nunca antes vista: entre los que vienen de vacaciones, han descubierto la «canariedad» y no tienen límites, y los que somos de aquí, sobrevivimos con lo que podemos y nos dejan.
Y así estamos nosotros, preocupados por cuánto ha subido el pan o la leche. Los supermercados saben muy bien lo que está pasando, nos conocen, nos estudian y nos controlan. Sus equipos de marketing saben cómo somos, y nos bombardean con sus anuncios. Cada enseña tiene su propio «marca», su gran frase, y la explota hasta las últimas consecuencias. ¿A ver si te suenan?
- Los mejores precios de Canarias
- Siempre Precios Bajos
- La calidad no es cara
- Lo mejor al mejor precio
TODOS hablando de lo mismo, el precio, y de paso nos cuelan otra: la calidad.
Pues bien, vamos a hablar de ello. Libremente. Sin ataduras de ningún tipo.
Aquí vas a aprender a diferenciar qué es un verdadero ahorro y dónde se están aprovechando de ti.
Vamos a comparar precios reales. Los supermercados están todos los días «chequeando», pero eso no nos está llegando a los consumidores. No tenemos una referencia, ni hay una manera sencilla de hacerlo. La vas a tener.
Revisaremos folletos, qué nos quieren vender, y les tomaremos el pulso a lo que estamos pagando. Tener una estrategia a la hora de comprar es lo más importante. Normalmente siempre compramos lo mismo. Solo con 5 minutos vas a ahorrar. Cruzando la acera o en la siguiente rotonda hay unos cuantos euros de diferencia, que en el año son miles de euros.
Según los últimos informes, el 80% de los canarios compra marca blanca, pero sabemos realmente qué estamos comprando?
- ¿Hay tanta diferencia entre un yogur Hacendado y uno Danone?
- ¿Por qué pagamos más por una marca u otra?
- ¿Es la calidad diferencial o es la percepción que tenemos de esa calidad al estar envuelta por un nombre conocido?
- ¿Son todas las marcas blancas iguales?
- ¿Quién está detrás de lo que se están comiendo tus hijos?
Porque una cosa son los gustos, todos tenemos nuestras preferencias, pero la calidad no se puede discutir. Y si muchas cosas coinciden en los mismos precios, ¿coinciden también en calidad?
Si nos quieren vender lo que les interesa, aprenderemos a comprar lo que nos interese de verdad y maximice nuestro dinero.
Aquí no vienes a escuchar la misma cantinela de siempre. Vienes a recuperar el control de tu cesta de la compra, euro a euro, ticket a ticket.
Te vamos a enseñar dónde está el verdadero ahorro, qué súper te conviene según lo que compras, cuándo te están vendiendo calidad real y cuándo solo humo con buen marketing.
Comparativas semanales, ofertas filtradas para que ahorres de verdad, trucos que ningún supermercado te contará.
Si estás cansado de que te metan la mano en la cartera sin darte cuenta, este es tu sitio.
¿Te apuntas a mirarles las cuentas a los que nos miran la cartera?